La represión de la piratería se globaliza: un buen e-Reader

A partir de este abril, trece países se unen con el objetivo de combatir la piratería de contenido intelectual. La recién formada Organización Internacional contra la Piratería (IAPO) requiere cooperación global; los sitios web que contienen contenido pirateado suelen utilizar servidores en el extranjero.

Grandes defensores del cine, la televisión, la música y la industria del streaming también se están sumando. La Motion Picture Association de los Estados Unidos tiene seis miembros poderosos que incluyen; Netflix, Disney y Paramount. Hay aproximadamente cuatrocientos cincuenta miembros de la Music Copyright Society of China involucrados en este proyecto, y se espera que grupos de protección de derechos de autor de Vietnam y Corea del Sur también participen en la coalición.

En el centro de la nueva organización se encuentra la Asociación de Distribución de Contenidos en el Extranjero (CODA) de Japón. Actualmente hay treinta y dos empresas japonesas involucradas, tales como; Bandai Namco Arts, Shueisha, Shogakukan y Kodansha. Según un informe de Authorized Books of Japan, una organización que vigila el manga legal e ilegal, se estima que se han pirateado en línea contenidos valorados en miles de millones de dólares.

Una búsqueda global de dos años para encontrar al gerente de Manga-Mura, un sitio web de piratería de manga, terminó recientemente cuando las autoridades finalmente encontraron al administrador principal en Manila. Romi Hoshino, un ciudadano japonés, fue juzgado en junio de 2021 y declarado culpable de violación de derechos de autor. Desafortunadamente, y algo predecible, no pasó mucho tiempo antes de que surgieran nuevos sitios web para llenar el vacío en el manga pirateado.

Japón se toma en serio la lucha contra la piratería y parece que el resto del mundo está de acuerdo; es hora de fortalecer la conciencia, la defensa y la protección.

Aquí es donde entra en juego la recién formada IAPO.

Su principal objetivo es frenar la piratería de anime, manga y todas las demás formas de contenido original, así como ayudar a las fuerzas del orden público en las investigaciones criminales. Debido al alcance global de Internet y las grandes diferencias en las leyes contra la piratería, esas investigaciones criminales pueden ser desafiantes y, a menudo, requieren la cooperación de las fuerzas del orden en varios países.